Ya sabes cómo soy… Suelo llegar tarde, suelo aparecer en los momentos clave, suelo olvidarme de llamarte o de ir a buscarte. Suelo equivocarme, una y otra vez. Suelo besarte a oscuras, suelo perderme entre tus dudas, suelo camuflarme en el viento, para poder seguir cuidándote. Suelo enfadarme, gritar, mandarlo todo al traste. No escuchar, cuando más debería. Suelo reaccionar mal. No saber esperar. Suelo refunfuñar, si me despiertas por las mañanas… Suelo seguir despierta hasta que me venza el sueño, imaginando cómo será la próxima vez que te vea. Entre los muchos defectos que tengo, quiero que sepas que, cada milésima , cada porción, están atadas perfectamente a ti. Después de decirte esto, automáticamente comprendo que mi corazón está completamente conectado al ritmo que marcan tus latidos, y… que ya no te podré olvidar.


No hay comentarios:
Publicar un comentario